Las ECUs (Entidades de Colaboración Urbanística) son organismos privados acreditados que asumen funciones de verificación y control urbanístico en nombre del Ayuntamiento de Madrid. Su función principal es revisar que tu proyecto cumple con la normativa técnica y urbanística para emitir el Certificado de Conformidad, necesario para iniciar obras o la actividad (no realizan los planos ni memorias necesarios). Sin embargo, no tienen competencias para otorgar autorizaciones sanitarias (competencia de la Comunidad de Madrid), conceder licencias de terrazas en vía pública ni recaudar impuestos municipales como el ICIO.

Si estás pensando en abrir un negocio en la capital, seguramente te has topado con estas siglas y te has preguntado si son una ayuda, un peaje obligatorio o simplemente más burocracia. Entender qué terreno pisan y dónde terminan sus límites es vital para que no pierdas tiempo ni dinero en gestiones equivocadas. A lo largo de mi experiencia tramitando expedientes, he visto a muchos emprendedores confundir las funciones de la ECU con las del propio Ayuntamiento o las de la Consejería de Sanidad, y eso suele acabar en retrasos innecesarios.
Aquí vamos a desgranar, con total transparencia y sin tecnicismos infumables, el papel real de estos organismos en el puzle administrativo de Madrid.
LO QUE SÍ HACEN LAS ECUS: VERIFICACIÓN TÉCNICA Y CONTROL
Imagina a la ECU como un auditor externo autorizado. El Ayuntamiento de Madrid, ante el volumen inmenso de solicitudes, delega en estas entidades la revisión técnica. Su objetivo es asegurar que tu local y tu proyecto se ajustan a la legalidad vigente antes de que abras la persiana.
Básicamente, su labor se concentra en estos puntos clave:
- Revisión documental exhaustiva: Analizan que el Proyecto Técnico (planos, memoria, justificación de incendios, etc.) cumpla con el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) y el Código Técnico de la Edificación.
- Emisión del Certificado de Conformidad: Este es el documento de oro. Sin él, no puedes presentar la Declaración Responsable ni solicitar la Licencia ante el registro municipal. Es el aval de que «todo está correcto sobre el papel».
- Inspecciones de comprobación: Una vez terminadas las obras y presentada la declaración, la ECU visitará tu local. Verificarán que la realidad física coincide milimétricamente con los planos presentados.
Es importante destacar que, aunque son entidades privadas, actúan con potestad pública en sus funciones de control. Por eso, elegir una ECU ágil y con buenos técnicos es una decisión estratégica. En Madrid Licencias trabajamos habitualmente con las más eficaces para asegurar que el flujo de trabajo no se detenga.
LO QUE NO HACEN LAS ECUS: LÍMITES DE SU COMPETENCIA
Aquí es donde surgen la mayoría de los malentendidos. Una ECU no es un «Ayuntamiento en pequeñito» ni tiene poder absoluto sobre todos los aspectos de tu negocio. Hay fronteras claras que no pueden cruzar.
No tramitan autorizaciones sanitarias específicas
Si vas a abrir una clínica dental, un centro de medicina estética, una consulta de psicología o un estudio de tatuajes, la ECU revisará que el local cumpla la normativa urbanística (alturas, accesibilidad, ventilación). Pero la autorización de funcionamiento sanitario es competencia exclusiva de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. La ECU no puede darte el «ok» sanitario, solo el arquitectónico.
No gestionan la vía pública (Terrazas)
Si tu bar o restaurante quiere poner mesas en la calle, ese trámite va por otro carril. Las ECUs se centran en el interior del local (de puertas para adentro). La licencia de terraza se tramita directamente con la Junta Municipal del Distrito correspondiente, ya que implica la ocupación de suelo público.
No elaboran ni redactan la documentación del proyecto
Las ECUs solo supervisan la documentación recibida, no redactan las memorias ni planos obligatorios. Solo verifican que el proyecto que te ha redactado tu arquitecto reúne todos los requisitos y contiene las justificaciones normativas necesarias.








